
Y hay un pájaro nocturno en mi balcón... Y me pia porque sabe que me encantaría salir volando entre las luces anaranjadas que iluminan mi ciudad y que la noche y su oscuridad sean testigos del idilio que mantendré con la libertad... cobijandome bajo sus alas, abrazándome a ella con las mias y haciendo ruidos de gatito nocturno...
Ruidos se confunden con el murmullo de mis pensamientos... y sigo buscando al pajarito que cada poco tiempo me saca de mi soñar despierto y que se esconde en mi balcón. Lo buscó para que los dos volemos, sin preocuparnos de las luces verdes y rojas, ni de las señales que acompasan nuestro caminar por la vida...
Y asomada al balcón, con un cigarro en la mano, veo al pajarito volando y mirándome. Salto... y vuelo... puedo volar... y sigo al pajarito... Me hace volar hasta las nubes... las atravieso en toda su frescura y paseamos sin tocar el suelo... por mis calles... me sorprendo mirandote a través de tu ventana... que comodo es el anonimato y que no sepas que siento algo por ti... y que bendita bendición el ser libre... libre como aquel pajarito nocturno... que piaba en mi balcón...
Y me sorprendo mirandonos como duermo... sobre unos apuntes, que ahora no me dicen nada... porque tu me dices cosas al oido... y me sorprendo tras que el cigarro quemase mis dedos, sobre los apuntes y sobre-saltada... porque todavía resuena el eco de tu voz y el piar de un pajarito escondido en mi balcón...
Mi canción de hoy: